Gender equality issues are confronted through policies enacted in education systems around the world to fight gender bias and disadvantages for women and girls in schools

Política de igualdad de género: ¿Pa’ qué?

Los problemas de igualdad de género se enfrentan en todo el mundo mediante la creación de políticas y planes de acción que abordan estos problemas profundamente arraigados en los sistemas y centros educativos. Este artículo analiza el beneficio de estas políticas de igualdad de género para mujeres y niñas en el aula.

En el campo de educación, las niñas son desamparadas históricamente, sistemáticamente, y globalmente. En muchos países en todas partes del mundo, las niñas ni siquiera pueden asistir la escuela. Hay muchas que por obligación tienen que casarse desde una temprana edad, y otras que simplemente tienen que quedarse en casa a ayudar a su mamá con los oficios. Aquellas niñas que si tienen la oportunidad de ir a la escuela enfrentan otros obstáculos. Algunas son víctimas de violencia basada en género u otro tipo de discriminación. Caminando a la escuela pueden encontrarse con hombres que las acosan verbalmente o físicamente; o llegan a la escuela solo para que sus profesores y compañeros o les ponen las manos de una forma inapropiada, o hacen comentarios sobre sus cuerpos recién desarrollados. Las niñas dichosas que quizás pasan todo el día sin haber experimentado este acoso, enfrentan otro obstáculo más todavía. Sus maestros quizás no digan nada, pero es obvio que ellos no creen en la capacidad de sus estudiantes chicas, que no tienen las mismas expectativas altas que tienen para los chicos, y no creen que sean ni tan inteligentes ni capaces como aquellos varones. Los maestros hacen comentarios sobre cómo los niños llegarán a ser doctores, científicos, ingenieros y abogados. Las imágenes en los libros de textos dicen lo mismo: hombres en posiciones de poder, mientras las mujeres son constantemente representadas como la madre, niñera, ama de casa, o princesa que necesita ser rescatada por su príncipe azul. Las niñas aprenden, o de manera implícita o explícita, que ellas tienen un rol que hay que jugar y que su posición en la sociedad es algo muy distinto de la posición de sus compañeros masculinos. Esto es la desigualdad de género. Y estos ejemplos son sólo algunas maneras en las cuales la desigualdad de género se manifiesta en el ámbito educativo.

Es este mismo tipo de desigualdad de género que ha motivado a varios ministerios de educación, organizaciones no-gubernamentales educativas, y agencias de desarrollo internacional a luchar por una mejor educación para las niñas del mundo. A través de publicar políticas y estrategias de igualdad de género, se ha creado un plan de acción que combate este grave problema que enfrentan los sistemas educativos y centros de estudio. En enero de este año el Ministerio de Educación chileno, por ejemplo, lanzó un plan llamado “Educación con equidad de género” (Mineduc, 2019).

Según el plan hay tres áreas de acción:

  1. En el aula, calidad con equidad: educación de calidad sin sesgos de género, que garantice equidad en los procesos de aprendizaje de niños y niñas;
  2. Más vocaciones y oportunidades: para que niñas y mujeres adolescentes elijan libremente su proyecto de vida.
  3. Tolerancia cero a la violencia de género en educación parvularia, escolar y superior.
Gender inequality policies for helping girls in school excel and do better in life and stuff

Pero ¿cómo se ve esto cuando se pone en práctica? Cajas de herramientas y guías para practicantes nos permiten pintar una imagen más clara. Hay docenas de recursos digitales creados y publicados por varios países y disponibles en diferentes idiomas. Ejemplos de varias regiones del mundo incluyen: en Kenya (África) una guía de profesores para implementar la pedagogía de género (FAWE, 2005); en la India (Asia) se desarrollaron recursos para crear fomentar la equidad de género al nivel escolar (ICRW, 2011) y en Argentina (Las Américas) se creó un material teórico y práctico para abordar temas de género en el ámbito educativo (MPF, 2015) (ver la lista completa de recursos en español abajo).

Según todos estos recursos, una pauta común es que comienzan con una actividad––o una serie de actividades––que deconstruyen los conceptos de género y sexo. La intención pedagógica (el objetivo del aprendizaje) aquí es sencillo: asegurar que los maestros y los estudiante comprendan que mientras el sexo una característica biológica (o sea, nacemos con una anatomía masculina o femenina), el género es una construcción social. Es decir que el concepto de género es la idea que cada sexo puede ser (y es) descrito de maneras distintas. Los varones son fuertes y estoicos, mientras las hembras son delicadas y suelen ser emocionales. ¿Por qué es importante hablar esto en el aula? Porque pone a los maestros y los estudiantes a cuestionar estos estereotipos de género y pensar más críticamente sobre el lenguaje que utilizamos. ¿Por qué decimos, “los niños no lloran”? ¿Qué significa la frase, “pórtate como una niña”? ¿Cuáles son los mensajes que estamos dando a los jóvenes que enseñamos?

Las herramientas comienzan a crear una conciencia sobre los prejuicios inconscientes que muchos llevamos por dentro. Después ponen a los participantes a considerar cómo estos prejuicios impactan a las oportunidades y los obstáculos que cada persona––hembra y varón––tiene en la sociedad. Si creemos que las hembras son delicadas, ¿como las restringimos en la vida cotidiana? Si pensamos que los hombres deben ser los que proveen el apoyo económico en la casa, ¿cómo los presionamos a estudiar ciertas especialidades o trabajar en carreras específicas? En un librito de actividades para estudiantes, por ejemplo, hay un ejercicio de un laberinto en el cual un niño tiene que superar varios obstáculos antes de escaparse (IRCW, 2009, p. 22). Unos de los obstáculos incluyen presión social de compañeros en la escuela, falta de dinero y la necesidad de salirse de la escuela para trabajar, o el estrés que les ponen sus padres porque quieren que sea doctor en el futuro. Un juego didáctico se convierte en una manera de cultivar conciencia sobre problemas sociales que enfrentan los niños en la vida real. Los maestros y estudiantes tienen un punto de entrada para hablar sobre los roles de género y como se manifiestan en las aulas, las escuelas, y sus comunidades. Otra actividad que me gusta hacer es un análisis de las imágenes y fotos en libros de textos y otros materiales curriculares, o en las noticias y otros medios de comunicación. ¿Cómo son representadas las chicas y las mujeres? ¿Qué mensaje transmiten estas imágenes implícitamente?

Gender equality in education is important to a girl female student's growth and development

Al utilizar estas herramientas e implementar los ejercicios en programas de desarrollo profesional, permitimos que los maestros reflexionen y dialoguen colaborativamente sobre asuntos de género. Tiempo específico y estructurado se puede dedicar para preparar lecciones que específicamente promueve esta igualdad de género. En países donde––según la cultura––las mujeres son inferiores a los hombres, es imprescindible que las niñas reciban diversas oportunidades para participar en los procesos de aprendizaje. Por ejemplo, asignan a las chicas para ser las líderes de grupos cuando trabajan en equipo, las motivan verbalmente a participar, o les dan más tiempo para pensar antes de levantar la mano porque entienden que a algunas chicas les da vergüenza hablar en público en clases con varones. Cuando el maestro explica un nuevo concepto matemático, utiliza ejemplos relevantes a las vidas de las chicas y no solamente a las vidas de los chicos. A través de la formación docente, los maestros aprenden las varias maneras que se revelan estas desigualdades de género durante una lección, y son equipados a combatirlas en sus aulas. Estas simples estrategias ayudan a crear un ambiente inclusivo en las escuelas.

Finalmente, las políticas de igualdad de género establecen reglas y protocolos contra el maltratamiento de hembras y varones. Cajas de herramientas ofrecen oportunidades estructuradas para que maestros y estudiantes hablen sobre asuntos de violencia basada en género y cómo se puede ocurrir dentro de escuelas, hogares, y comunidades. Docentes y directores de centro educativos aprenden a resolver conflictos de género y los perpetradores de esta violencia se encuentran con consecuencias graves. Al nivel individual las personas desarrollan una consciencia y criticalidad hacía los asuntos de género en la vida cotidiana y cómo sus comentarios y gestos llevan más peso para los derechos humanos y las libertades de los niños y las niñas. Y al nivel institucional, estructuras son establecidas para proteger a estos jóvenes.

Escribo este blog ahora, porque hace unas semanas nada más aquí en la República Dominicana, el nuevo Ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, firmó una ordenanza para que las escuelas dominicanas comiencen a crear una “Política de Igualdad de Género.” La República Dominicana, sin embargo, es un país cristiano, y por eso la ordenanza fue rechazada inmediatamente por las comunidad cristiana (Morel, 2019). Organizaciones religiosas percibían la política como una amenaza que impondría aquellas creencias sobre no solamente la neutralidad de género, sino también la sexualidad. Padres y madres de estudiantes también protestaron, reclamando al Ministerio que “no se metan con mi hijo.” Al final del día, son los padres que deciden qué enseñar a sus hijos sobre la sexualidad e identidad sexual. Como dijo un padre, “Queremos que nuestros hijos se les enseñe lo que demuestra la biología––que solo hay dos sexos: varón y hembra, masculino y femenino, XX y XY” (ver el video aquí). Organizaciones cristianas a través del país pidió que el Ministro revocara la ordenanza de una política de igualdad de género.

Me inspira escribir este blog ahora, porque hace solo unas semanas aquí en República Dominicana, el nuevo Ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, firmó una ordenanza para que las escuelas públicas dominicanas también comiencen a considerar y crear una "Política de igualdad de género". . " La República Dominicana, sin embargo, es un país cristiano, y por esta razón, la nueva ordenanza se encontró inmediatamente con una reacción violenta y el rechazo de la comunidad cristiana.

Mientras entiendo y aprecio las inquietudes de los padres y líderes religiosos, espero que este blog demuestre que una política de género en escuelas puede abordar asuntos de igualdad sin imponer una ideología de género a los estudiantes. Igualdad de género es muy diferente que una ideología de género, y las herramientas y ejemplos que he descrito aquí no llegan a hablar de la sexualidad o la identidad sexual de niños y niñas. Además, en cuanto al tema de género en la República Dominicana, este país está enfrentando un reto bastante grande. Primero, el país tiene unas de las tasas más altas de feminicidios y violencia doméstica (CEPAL, 2017). Vemos cómo esta violencia basada en género permea dentro de los centros educativos mientras, por ejemplo, un niño le cae atras de una niña para subirle la falda o le da una nalgada. La cultura machista hasta influye la manera en la cual los y las maestros ven a sus estudiantes, las expectativas que tienen para ellos, y su participación dentro del curso (Piña, 2011). También, dentro del campo de educación otra pauta ilustra un nuevo problema. En cuanto a las inscripciones y asistencia a la escuela, son los varones que son desamparados. El Ministerio de Educación dice que el porcentaje de niñas que finalizan el nivel primaria es mayor (77.8%) que el de niños (69.7%), y en el Nivel Medio también la cantidad de niñas que finalizaron fue mayor (57.9%) que la de los niños (41.1%) (MINERD 2016). En los exámenes internacionales comparativos, también resulta que las hembras muestran mejor desempeño en la lengua española que los varones (OECD, 2015). Se puede ver que en el país, los dos sexos, hembras y varones, enfrentan desigualdades de distintas maneras. Tenemos que hablar sobre estos asuntos en las aulas, y los profesores y estudiantes deben ser equipados con los conocimientos y las habilidades para combatir estas desigualdades en su vida diaria.

Gender equality issues are confronted through policies enacted in education systems around the world to fight gender bias and disadvantages for women and girls in schools

Aunque entiendo y aprecio las preocupaciones de los padres y los líderes religiosos, espero que este artículo demuestre que las políticas de género dentro de las escuelas pueden abordar cuestiones de sesgo y desigualdad de género sin tratar de imponer una ideología de género en los niños. La igualdad de género y la ideología de género son muy diferentes, y las herramientas que analizo en mis ejemplos no necesariamente enseñan sobre cuestiones de orientación sexual.

Pues si, claro está, una Política de Igualdad de Género combatiría el bullying que enfrenta José porque su forma de ser parece “pájaro.” Juan que es hijo de alguien. También la política cuidaría a Laura, cuyo profesor la invita a su casa para una tutoría privada porque él está enamorado de ella. Laura que es hija de alguien. Y a Juan, un niño de catorce años pero que sigue en el quinto grado porque sus padres lo sacaron de la escuela por tres años para trabajar en el taller de mecánico y cuyos profesores ni le prestan atención en el curso porque, según ellos, él es simplemente un bruto desinteresado.

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